Los Veintiocho intentan desatascar este martes el impuesto a los gigantes digitales

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  • Agencia Europa Press

Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) intentarán avanzar en el diseño del impuesto a las multinacionales digitales a nivel europeo, una propuesta legislativa que necesita el apoyo de todo las capitales para salir adelante, pero que todavía divide a los integrantes del bloque comunitario.

Tanto Francia, uno de los países más ambiciosos sobre este asunto, como la presidencia de turno de la UE, que este semestre ostenta Austria, desean lograr un acuerdo sobre este punto como muy tarde a finales de este año. Para conseguirlo, sin embargo, es necesario convencer a todos aquellos países que prefieren esperar a que se llegue a un consenso a nivel internacional en la OCDE.

Según explicó el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, en una reciente intervención en el Parlamento Europeo, la propuesta cuenta con el apoyo de una veintena de socios europeos, entre ellos España e Italia. Reino Unido, por su parte, ha anunciado que avanzará de forma unilateral en la aprobación de este impuesto.

La propuesta original de la Comisión Europea aboga por establecer un tributo temporal del 3% sobre los ingresos generados por la venta 'online' de espacios publicitarios, las actividades de intermediación que permiten a los usuarios interactuar entre ellos para facilitar la venta de bienes y servicios y la venta de datos aportados por los propios usuarios.

Este gravamen afectaría a todas aquellas multinacionales cuyos ingresos que superen los 750 millones de euros globales y los 50 millones en el bloque comunitario.

En este contexto, Austria ha preparado un debate entre los ministros centrado en dos elementos: el alcance final del impuesto y la cláusula de su extinción. En el primer caso, Viena quiere conocer si las capitales creen que hay un consenso suficiente entre las capitales para excluir la venta de datos personales de los servicios que serán gravados por este impuesto.

Con respecto a la cláusula de extinción, las delegaciones tendrán que especificar si prefieren que la normativa contemple una fecha concreta a partir de la cual se dejará de aplicar el impuesto o, por el contrario, su derogación dependerá de los acuerdos en los foros internacionales.