Gobierno Vasco aprecia en 2018 un cambio en la tendencia salarial pero reclama convergencia entre productividad y salarios

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  • Agencia Europa Press

El Gobierno Vasco aprecia un "cambio" en 2018 en relación a la tendencia de los sueldos, pero cree que hay margen para que las sendas de productividad real por hora trabajada y salario real por hora trabajada converjan como lo hacían antes de la crisis.

Esta reflexión ha sido realizada en una rueda de prensa ofrecida en Vitoria por el consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, el viceconsejero de Economía, Alberto Alberdi, y el director de Economía y Planificación, Jordi Campàs.

En la comparecencia, el viceconsejero de Economía Alberto Alberdi, ha precisado, en materia salarial, que en 2017 el incremento salarial pactado en convenios fue del 1,6%, que, aunque mejora los de los últimos años, "no es significativo por la escasa cobertura". Frente a ello, según ha destacado, la encuesta de costes laborales arrojaba un incremento del 0,5% y el 0,2% en términos horarios, en ambos casos muy cercanos a los registrados en el Estado.

Por otra parte, ha subrayado la reactivación de la negociación y el hecho de que hasta mayo el incremento pactado hasta mayo es del 1,8%, mientras que los costes laborales del primer trimestre "por fin dan un repunte con un crecimiento del 1,6%". "Son cifras modestas todavía pero que indican que algo ha comenzado a cambiar", ha añadido.

El viceconsejero de Economía, Alberto Alberdi, ha manifestado que, el mayor deterioro se produjo hasta el año 2014 y, a partir de ahí, se ha dado "una mejora significativa". No obstante, ha insistido en que "por fin" en 2018 "hay un cambio en el mercado laboral en lo que se refiere a sueldos y salarios".

A su juicio, ese cambio obedece a varias causas pero una de ellas son las condiciones del mercado de trabajo. Alberdi ha precisado que la tasa de vacantes sobre población activa ha pasado de 0,2% en 2014 al 0,6% en 2018 mientras la de paro ha descendido desde el 16% al 11%.

SALARIOS

Por su parte, el director de Economía y Planificación, Jordi Campàs, ha hecho un análisis más detallado y ha indicado que, si se parte de que la evolución de los salarios debería estar relacionada con la de la productividad, se constata "que esa regla no se ha cumplido durante los últimos nueve años".

En concreto, ha señalado que en Euskadi el salario real por hora trabajada no ha seguido los pasos de la productividad real por hora trabajada. algo que, segun ha destacado, sí ocurrió en el periodo 2000-2009 con incrementos del 15,5% para la productividad y del 14,3% para los salarios. En concreto, ha destacado que en 2016, la productividad era un 25% superior a la de 2000 mientras que los salarios "lo eran tan solo un 11%".

Ello ha supuesto una pérdida de poder adquisitivo, ya que entre 2008 y 2016, el salario medio por trabajador aumentó un 7,6%, mientras que el IPC lo hacía un 9,2%, por lo que el salario real descendió cerca de un punto y medio".

Campàs cree que uno de los factores tiene que ver con el proceso de terciarización de la economía, ya que se incrementa el peso del sector servicios que cuenta con menores salarios relativos. A ello se une la la composición por edades de la población ocupada. "Al ganar menos los jóvenes que los mayores, una mayor proporción de jóvenes en la población ocupada hace caer el salario medio", ha señalado.

En concreto, ha indicado que la participación de los jóvenes de entre 16 y 24 años en la población ocupada ha caído durante el periodo 2007-2017, del 5,8% al 3,5%, la población de entre 25 y 44 años también ha descendido del 58,2% al 48,3% mientras que es la población de entre 45 o más años la única que ha incrementado su peso pasando del 36% al 48,2%, lo que "pone en evidencia a su vez el envejecimiento al que se enfrenta el mercado laboral". Además, cree que indica el retorno a los estudios de la población más joven en época de crisis.

También ha aludido a "realidades distintas" si se diferencia a las personas asalariadas por edad, sexo o formación. En concreto, la evolución de los salarios, según ha subrayado, ha sido "muy desigual" en función de la edad de las personas asalariadas.

Para los menores de 25 años, la caída del salario medio ha sido del 21%, mientras que el salario medio para las personas en el tramo de edad entre 25 y 34 años se ha estancado. Según ha destacado, solo a partir de los 35 años se apuntan subidas del salario medio que son del 7,1% para el tramo 35-44 años, del 0,8% para el tramo 45-55 años y del 6,7% para el tramo de más de 55 años.

Asimismo, ha indicado que otra fuente de desigualdad salarial se ha producido por el aumento de la brecha existente entre los extremos de la distribución salarial. En concreto, el 10% de las personas con salarios más bajos han visto reducir sus salarios un 4,5% mientras que el 10% de los que reciben salarios más altos han visto cómo éstos han crecido un 10,6% en el mismo periodo.

Campàs ha afirmado que esta brecha esconde también una brecha de género, ya que las mujeres ganaron un 12% menos en 2016. En su conjunto, la brecha salarial del salario medio de hombres y mujeres ha aumentado en algo más de 1.000 euros en el periodo 2008-2016, debido en parte a una mayor concentración de mujeres en el sector servicios.

También ha afirmado que existen importantes desigualdades en la evolución de los salarios medios en función del nivel de ocupación, ya que, mientras que el salario medio de las ocupaciones altas se incrementó un 13,2%, las bajas vieron caer sus salarios un 4,3% para situarse al final del periodo de referencia con un ligero incremento del 1,5%.

"Del análisis realizado, se desprende que más allá de las desigualdades resaltadas y que en la mayoría de los casos se han agrandado en el periodo 2008-2016, existe margen para que las sendas de productividad real por hora trabajada y salario real por hora trabajada converjan de nuevo, tal y como lo hacían antes de la crisis", ha afirmado.