El Registro de Economistas Asesores Fiscales llama a revisar el IBI para una reforma de la tributación municipal

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  • Agencia Europa Press

El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) ha elaborado una serie de recomendaciones para una reforma de la imposición municipal entre los que llama a revisar la figura del IBI. Pide desligar la financiación municipal del sector inmobiliario, sugiriendo la creación de nuevas tasas de carácter medioambiental.

A través del estudio 'Panorama de la fiscalidad local 2018', el REAF ha hecho una fotografía de los ingresos tributarios de las Corporaciones Locales, y señala que si bien el IBI es un impuesto clave en la financiación de las Haciendas Locales, no se debe obviar que "muchos inmuebles, además de ser gravados por este impuesto municipal, tributan también en el IRPF a través de la imputación de rentas y en el Impuesto sobre el Patrimonio". Por ello el órgano pide revisar su figura.

Los economistas constatan que los ayuntamientos tienen una remarcable capacidad normativa ya que consiguen el 28 por ciento de sus ingresos, y ha sido el tributo que ha sostenido buena parte de su financiación en la travesía de la crisis. Sin embargo, alerta de que los recursos de las Haciendas Locales dependen sobremanera del sector inmobiliario, por lo que sugiere que se busquen fuentes de financiación alternativas.

Recomienda la creación por parte del Estado de impuestos medioambientales sobre los que los ayuntamientos tuvieran potestades normativas, como ocurre en el resto de impuestos locales. Aparte llama a revitalizar un tributo caído en desuso: las contribuciones especiales.

PEQUEÑA DIMENSIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL

El órgano especializado en fiscalidad del Consejo General de Economistas de España llaman también la atención acerca de que la dimensión de nuestra Administración local es menor que la media de los países la UE del PIB.

Mientras en España es del 6 por ciento del PIB, en la media de Europa del 11,1. Sin embargo la administración local española tiene un mayor peso de los impuestos en su financiación, 52,9 por ciento en España por 38,1 por ciento.