Cerca de 3.100 vascos han dejado su empleo para cuidar a familiares dependientes durante el último año

    Fuente:
  • Agencia Europa Press

Cerca de 3.100 ciudadanos vascos han dejado su empleo durante el último año para cuidar a sus familiares dependientes, la mayoría mujeres mayores de 45 años, según el informe elaborado por la Fundación Adecco.

El estudio realizado por la Fundación Adecco, con la colaboración de Previsora Bilbaína, con motivo de la próxima conmemoración del Día Internacional de la Familia, señala que, durante el último año, el número de inactivos que no busca empleo para cuidar a personas dependientes se ha incrementado un 67% en el País Vasco, de manera que ha pasado de 4.600 personas en 2016 a 7.700 en 2017.

Según explican los responsables del informe, en general, son personas que se han retirado del mercado por no poder costear los servicios para el cuidado de familiares dependientes como adultos enfermos o personas con discapacidad.

El estudio dibuja el perfil del profesional que se retira del mercado para cuidar a su familiar con discapacidad como el de una mujer (en el 89%), mayor de 45 años (un 88,4%).

Más de un tercio de los encuestados vascos, un 36%, declara haber tenido que rechazar empleos o promociones porque no eran compatibles con la atención y el cuidado a su familiar. En concreto, un 27% admite haber tenido que rehusar ofertas de trabajo, mientras que un 9% se ha visto obligado a rechazar promociones que exigían una mayor dedicación profesional.

Según indica el estudio, un 91% de los encuestados demanda más medidas de flexibilidad y conciliación para compatibilizar su desarrollo profesional con el cuidado de su familia.

Por otro lado, sus responsables advierten de que, entre las medidas de conciliación, sólo la posibilidad de abandono del puesto de trabajo ante emergencias familiares (75%) y los viernes por la tarde no laborables (67%) "han conseguido arraigar en las empresas de nuestro país".

Entre los datos del estudio, también se incluye que un 76% de las familias con hijos con discapacidad cree que no podrán trabajar nunca en la empresa ordinaria, bien porque considera que su grado de afectación no es compatible con el empleo (18%) o bien porque cree que en la sociedad y en las empresas siguen existiendo prejuicios que dificultarán al máximo su inclusión laboral (58%).