CCOO dice que el IPC muestra la "debilidad" del crecimiento y pide subir al menos un 3,1% los salarios

    Fuente:
  • Agencia Europa Press
  • No descarta un incremento de la conflictividad si CEOE no "cambia de actitud"

CC.OO. considera que los datos del IPC de marzo, que subió al 1,2% interanual, reflejan la "debilidad" del crecimiento de la economía y exige que los salarios suban al menos un 3,1% y se aumenten las pensiones para que la riqueza generada.

El secretario de Organización y portavoz del sindicato, Fernando Lezcano, advierte de que el "bajo" nivel de consumo se debe a que el crecimiento económico "no llega a los salarios" por "la negativa de la patronal", algo que "deprime el consumo y la actividad económica".

Por ello, defiende que los empresarios deben hacerse eco de las reivindicaciones sindicales de subidas salariales de al menos un 3,1% para garantizar el poder de compra en 2018, recuperar lo perdido en años anteriores y la mejora de la productividad del sector o la empresa.

El sindicato advierte de que en los últimos doce meses la subida de la inflación afecta a "aspectos básicos que impactan en el día a día de las familias y lastran de forma relevante su poder adquisitivo", especialmente por la subida de alimentos y bebidas: aceites (+6,3%), huevos (+6,2%), bebidas no alcohólicas (+4,4%), bebidas alcohólicas (+3,5%), fruta fresca (+2,9%), pescado (+2,6%) o carne de cerdo (+2,4%).

"La baja inflación estructural, con la inflación subyacente en el entorno del 1%, es un motivo de preocupación, pues refleja el menor impulso de la demanda interna, provocada por una baja participación de los salarios en el crecimiento y un bajo impulso de la inversión pública, lo que se traduce en menos empleo y una reducción más lenta del elevado paro", explica.

En esta línea, defiende que la negociación colectiva debe dejar atrás las dinámicas de moderación salarial que todavía persisten en convenios plurianuales, que hasta marzo afectan a casi 5 millones de trabajadores, y denuncia la actitud de patronales y empresas al impedir que la negociación colectiva "recoja incrementos salariales más acordes con la evolución de la economía, de la actividad y los beneficios empresariales". "Si la actitud empresarial no cambia, CCOO no descarta un incremento de la conflictividad", advierte.