LAB denuncia el "escapismo" del Gobierno Vasco y le exige que complemente las pensiones "de miseria" hasta 1.080 euros

    Fuente:
  • Agencia Europa Press
  • Llama a "reforzar las movilizaciones" de los pensionistas y extender "la lucha a toda la clase trabajadora"

LAB ha denunciado la "posición escapista" del Gobierno Vasco en relación a la situación de los pensionistas, y le ha exigido que complemente las pensiones "de miseria" en Euskadi hasta los 1.080 euros. Asimismo, el sindicato ha llamado a "reforzar las movilizaciones" de los pensionistas y extender "la lucha a toda la clase trabajadora".

La secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, acompañada del responsable del área de Pensionistas y Mayores del sindicato, Carlos Ruiz, han comparecido este jueves en rueda de prensa para dar a conocer la posición de la central sindical en relación a las pensiones.

Ruiz ha recordado que en Euskadi y Navarra hay censados 690.000 pensionistas, de los cuales 247.000 cobran una pensión inferior a 700 euros, entre ellas 190.000 mujeres.

Tras denunciar la "pérdida de poder adquisitivo acumulada desde 2011" como consecuencia de las distintas medidas económicas aprobadas por los distintos gobiernos centrales y que "no han sido compensadas por los gobiernos autonómicos", Ruiz ha recordado que ha habido "13 reformas que han metido la mano en las leyes que regulaban las pensiones hasta 2011", a lo que se ha sumado el copago sanitario.

El responsable de LAB ha señalado que el Gobierno de Rajoy "nos ofrece un subida del 2% o el 3% para las pensiones más bajas para 2018", pero "en 2019 y hasta 2022 estaríamos en la misma situación que estamos hoy, de nuevo con una subida del 0,25%". Ruiz ha criticado que el gobierno del PP "no plantea derogar ninguna de las leyes aprobadas en 2011, y no quiere llevar el asunto al Pacto de Toledo, porque considera que es un marco que, en este momento, no es favorable a sus intereses".

"Lo que quiere es hacer chantaje a los pensionistas, en la medida que somete su propuesta de subida, con la que pretender hacerse un lavado de cara, a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado", ha censurado.

En cuanto a la Comunidad Autónoma Vasca, Ruiz ha indicado que, aunque el Gobierno Vasco "esté de acuerdo con el incremento de las pensiones en relación al IPC, lo que está planteando es un escape, diciendo que no es responsabilidad suya el tema de las pensiones, sino que es de Madrid, y piden la transferencia de la gestión de la parte económica de las pensiones en Euskadi".

La del Gobierno Vasco, ha insistido, es una "posición escapista, en la medida en que el Ejecutivo de Gasteiz tiene la posibilidad clara y rotunda, legal y legítima, de complementar las pensiones hasta 1.080 euros, que es lo que estamos reclamando los pensionistas en la calle". "Es una responsabilidad que no quieren asumir", ha denunciado, para explicar que los pensionistas exigen "el IPC como referencia de crecimiento" y rechazan la subida del 0,25%.

Ruiz ha advertido de que "si no se aplica a las pensiones mínimas un incremento considerable, hasta el nivel que está señalando la Carta de Derechos Sociales en Europa y que es de 1.080 euros, no se cubren las necesidades básicas que tenemos las personas pensionistas". Por elle, ésta es una de las reivindicaciones que se ha incorporado a las movilizaciones de los pensionistas en Euskadi y Navarra.

También plantean, ha recordado Ruiz, que el Sistema Público "debe asumir la responsabilidad de crear un sistema que nos permita garantizar las pensiones de futuro".

Por otro lado, ha anunciado la intención de incrementar las movilizaciones "hasta el nivel que fuerce al Estado español, así como a los gobiernos vasco y navarro, a asumir sus responsabilidades". Por ello, ha asegurado que las movilizaciones van a continuar "de forma indefinida" porque "es importante que se sostengan las movilizaciones como soporte para conseguir las reivindicaciones".

En ese sentido, ha anunciado una movilización el próximo 18 de abril ante la sede del Parlamento vasco en Vitoria, coincidiendo con la intervención de las plataformas de pensionistas en la Comisión de Asuntos Sociales donde insistirán en "la necesidad de complementar las pensiones". Asimismo, trabajan, a través de las distintas coordinadoras, en la propuesta de hacer una gran movilización en las capitales vascas y Navarra en la segunda quincena de mayo.

Por su parte, la secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha afirmado que las políticas del Estado "no garantizan unas pensiones dignas ni a los pensionistas actuales ni a los del futuro", y ha señalado que "lo que está haciendo inviable ese sistema público de pensiones son todas las políticas neoliberales y las diferentes reformas laborales y de pensiones que se nos han impuesto en los últimos años, especialmente a raíz de la crisis de 2008".

Tras advertir de que los fondos privados de pensiones "no es ninguna alternativa real para la mayoría social, que no dispone de medios suficientes para hacer planes privados por la precarización existente", Aranburu ha señalado que "todos los ataques que se están produciendo al sistema público de pensiones está produciendo un hastío en el colectivo de pensionistas, que han dicho que ya vale", lo que "ha traído que miles de pensionistas están saliendo a la calle en movilizaciones históricas, que han conseguido situar el tema de las pensiones en la agenda política".

"DEJAR DE MIRAR A MADRID"

Aranburu, que ha recordado que el 52% de los pensionistas tienen una pensión inferior a los 1.000 euros, ha considerado necesario "dejar de mirar a Madrid" y "construir un sistema vasco de Seguridad Social", y ha señalado que las bases para garantizar unas pensiones dignas es necesario una pensión mínima de 1.080 euros mediante la RGI, el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones mediante su actualización en función del IPC, revertir las reformas de pensiones, y un sistema de Seguridad Social Vasco.

Además, ha señalado que, para que la pensión del futuro sea "digna", el empleo "de hoy debe ser de calidad", y ha demandado una salario mínimo de 1.200 euros y el reparto del tiempo de trabajo.

Aranburu ha indicado que uno de los retos principales es "reforzar las movilizaciones y conseguir que la lucha por unas pensiones dignas no sea una lucha única y exclusivamente de los pensionistas del momento, sino que se extienda a toda la clase trabajadora, mujeres, jóvenes, asalariados y desempleados".

Otro reto es, según la responsable de LAB, "unir esa lucha por unas pensiones dignas con una lucha a favor de un sistema propio de Seguridad Social".