El 83% de las empresas familiares vascas dice ser optimista ante la evolución de su negocio en los próximos 12 meses

    Fuente:
  • Agencia Europa Press
  • En términos de empleo, un 92% ha incrementado o mantenido su plantilla y es reseñable que el 75% declara ya tener presencia en mercados extranjeros.

El 83% de las compañías familiares vascas dice ser optimista ante la evolución de su negocio en los próximos 12 meses, mientras que un 42% considera la disminución de la rentabilidad el mayor desafío al que se enfrentan, según se recoge en la edición del País Vasco del sexto Barómetro de la Empresa Familiar.

Asimismo, más de la mitad de las empresas familiares vascas ha aumentado su facturación en lo que va de año, mientras que el 92% ha incrementado o mantenido su plantilla.

De este modo, el 83% de las empresas familiares vascas presenta una opinión "positiva" o "muy positiva" ante la evolución de su negocio, impresión ligeramente superior a la del conjunto de las empresas familiares del país (80%).

De esta forma, disminuye la proporción de negocios familiares vascos que en la edición anterior se mostraban más cautos o pesimistas: frente al 10% de compañías vascas que en 2016 expresaban una opinión negativa, en esta edición solo el 4% expresa esta preocupación.

La confianza en el futuro se ve apoyada en la evolución "sólida y positiva" de sus principales indicadores de negocio, ya que más de la mitad de las empresas familiares de Euskadi han aumentado su volumen de ventas en el último ejercicio mientras que solo un 13% lo ha reducido.

En términos de empleo, un 92% ha incrementado o mantenido su plantilla y es reseñable que el 75% declara ya tener presencia en mercados extranjeros.

En lo que respecta a los retos futuros, la disminución de la rentabilidad, indicada por el 42% de los encuestados, destaca como el mayor desafío al que se enfrentan en la actualidad. Se trata de un aspecto que preocupa más en Euskadi que en el resto de España, donde la creciente competencia figura como principal obstáculo, segundo en el caso de la Comunidad Autónoma Vasca. El aumento del coste de la mano de obra, señalado por un 29%, completa las tres principales preocupaciones.

INCERTIDUMBRE POLÍTICA

La incertidumbre política, segundo desafío para los negocios familiares vascos en 2016, disminuye considerablemente entre sus principales obstáculos y preocupa, en la misma proporción que el acceso a la financiación, la subida de tipos impositivos o la guerra por el talento, entre otros.

Las compañías familiares vascas difieren, asimismo, respecto al conjunto de las españolas a la hora de identificar los principales cambios que impulsarían el crecimiento de su negocio. Así, al igual que en 2016, los directivos y propietarios vascos demandan acuerdos laborables más sencillos y flexibles, mientras que para el conjunto de las compañías españolas, la rebaja de los impuestos sería la medida más conveniente.

Apoyadas en las buenas perspectivas, las empresas familiares vascas incluyen nuevas inversiones en sus planes estratégicos. De hecho, aumenta el porcentaje hasta el 96% (80% en 2016) de los que incluyen nuevas inversiones en sus planes estratégicos.

Aunque para garantizar la continuidad de su negocio, la mayoría de empresarios vascos (70%) planea destinar dichas inversiones a su actividad principal, la innovación y nuevas tecnologías emerge como el segundo destino más destacado.

La preocupación por su adaptación a un mercado cada vez más digitalizado queda igualmente patente entre sus principales prioridades a dos años vista. Su interés por incorporar la innovación en sus procesos ha crecido significativamente hasta convertirse en la segunda de sus prioridades, desplazando al incremento de la facturación hasta el tercer puesto (segunda prioridad para el conjunto de las empresas familiares españolas). En cualquier caso, la mejora de la rentabilidad vuelve a representar el primero de sus objetivos, aspecto señalado por tres de cada cuatro compañías vascas.